La RSE es un modo de gestión empresarial validado ética, social y legalmente, por el cual las empresas asumen que entre ellas y sus grupos de interés (asociados), como trabajadores, proveedores, distribuidores y consumidores, se da una relación permanente de interdependencia, en beneficio tanto de las empresas como de los otros grupos.
Como modo de gestión, desarrollar la responsabilidad social, implica una planificación estratégica profunda, continua y dinámica por parte de las empresas de sus propias prácticas, tanto internas como externas, puesto que su organización y la relación con el medio está en continua transformación.
En base a lo anterior este equipo ofrece asesoramiento a la empresa partiendo del carácter estrictamente relacional de la RSE, lo que implica que en la planificación de la gestión empresarial no pueden estar ausentes los distintos stakeholders (asociados), por lo que cualquier asesoramiento, mapeo de las prácticas RSE, evaluación, entre otros, debe incluir esta relación. Es importante la resignificación de la RSE en base a lo expuesto para poder hacer la distinción entre acciones filantrópicas y responsabilidad social; fundamentalmente porque la gestión empresarial, en lo que atañe a su vínculo con sus asociados, ha de enmarcarse en función de las actividades propias de la empresa.
Los objetivos del trabajo en RSE deben, necesariamente apuntar a crear ámbitos de encuentro y reflexión, generando procesos de diálogo y cooperación entre los distintos stakeholders para la concreción de modelos empresariales responsables y validados socialmente. En estos aspectos, que requieren del desarrollo de un conocimiento de los asociados y de potencialidades de vínculo y comunicación, este equipo le aportaría a la empresa capacidad de análisis y asesoramiento en la materia, a los efectos de elaborar sus políticas de RSE.
También es imprescindible tomar en cuenta que el fenómeno de la RSE, adquiere una especificidad contextual, en función de las estructuras organizacionales, los grados de desarrollo y tipo de actividad empresarial, el sistema de actores, la cultura de gestión, entre otros. El equipo de trabajo en esta área tiene capacidad de brindarle a la empresa estudios especializados en estas dimensiones y orientaciones operativas, teniendo en cuenta las especificidades mencionadas.